Varios apuntes

Enviado por urcm el Mar, 2006-05-02 20:44

Estados Unidos

En el caso de Estados Unidos, la experiencia se remonta a 1934, año en que se aprueba el Acta Federal de Comunicaciones y que fue la norma que permitió el nacimiento de la KPFA Pacifica, la primera radio libre, en 1949.

En la Sección 309, Subsección (y), punto 3, Apartado (A), el Acta dicta que “La Comisión deberá establecer reglas y procedimientos para asegurar que (...), se otorgará preferencias significativas a cualquier solicitante o grupo de solicitantes, la concesión de la licencia o permiso a los cuales incrementaría la diversificación de la propiedad de los medios de comunicación de masas. (...) una preferencia significativa adicional será otorgada a cualquier solicitante controlado por un miembro o miembros de grupos minoritario.”

Y un poco más abajo, en la Subsección (j), punto (3), Apartado (C), que “la Comisión deberá incluir salvaguardias para la protección del interés público en el uso del espectro y deberá buscar la promoción de los propósitos especificados en la Sección 1 de esta Acta y (...) recuperar para el público una porción del valor del espectro público destacado para uso comercial y evitar el enriquecimiento injusto a través de los métodos empleados para la concesión de usos del espectro(...)”.

Otro caso es el de los canales se Acceso Público en las redes de cable. La legislación establece que en los concursos de licencias de operadores de cable, se establezca la reserva de un espacio de la capacidad del cable para su uso por parte de los miembros de la comunidad. El sistema funciona como un tablón de anuncios, donde cualquiera puede expresarse libremente, utilizando los medios que a tal efecto pone el operador, y tan sólo con apuntarse en una lista. La ley también explicita que el operador no tendrá derecho alguno sobre la linea editorial de los programas de Acceso Público.

Australia

El otro gran precedente en el que basamos nuestra propuesta es el de Australia, donde hace años que existe todo un entramado legal que no sólo ampara, sino que promueve la actividad de la radio libre o comunitaria.
En concreto hay que citar el Acta Australiana de Radiodifusión de 1992, que creó el ABA, o Autoridad Australiana de la Radiodifusión. El ABA es el organismo encargado de velar por el interés público a la hora de repartir las licencias de emisión, y clasifica las distintas emisoras según sus fines y modo de gestión. Entre las distintas categorias de emisora recogidas por el Acta, se encuentra la de radio comunitaria, y el ABA tiene un mandato para asegurar la presencia de una adecuada oferta de radio comunitaria en cada localidad.